Miopía Magna

¿Que es la Miopía Magna?

La miopía es un defecto refractivo que provoca que las imágenes se enfoquen por delante de la retina y no sobre ella, lo que hace que la visión sea borrosa de lejos.

En general se debe a un alargamiento posterior del globo ocular asociado a un adelgazamiento de las paredes del ojo.

Cuando el error visual supera las 6-8 dioptrías hablamos de alta miopía o miopía magna, que afecta a cerca de un 2% de la población y aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades oculares potencialmente severas.

Estas son algunas de las patologías más frecuentes asociadas al ojo alto miope:

  • Desprendimiento de retina: Mas del 40% de los desprendimientos aparecen en ojos miopes, siendo el riesgo mayor cuanto mayor es el defecto refractivo.
  • Otras complicaciones retinianas: destacan las hemorragias retinianas espontáneas, las membranas neovasculares (nuevos vasos sanguíneos que crecen debajo de la retina), las atrofias de la mácula (centro de la retina y zona de mayor precisión) en miopías muy elevadas, los agujeros maculares y las degeneraciones retinianas periféricas.
  • Alteraciones vítreas: es el caso de cuerpos flotantes en el humor vítreo.
  • Glaucoma: no solo es más frecuente en personas con miopía que en la población general, sino que también resulta más difícil de diagnosticar y controlar.
  • Catarata: se desarrolla más precozmente entre los miopes magnos, que representan un 20% de los pacientes con catarata en edades tempranas.

La miopía tiene un componente genético, por lo que las personas con antecedentes familiares son más propensas a padecerla. Este defecto refractivo se produce porque la longitud axial del globo ocular (diámetro de la zona anterior a la posterior del ojo) es superior a la normal.

En el caso de los altos miopes, el alargamiento del globo ocular provoca que la retina y otras estructuras oculares se adelgacen y, como consecuencia, se debiliten. El crecimiento de un ojo con miopía magna puede seguir hasta los 50 años y, cuanto mayor es el número de dioptrías, más se estira el ojo y más se incrementan las posibilidades de sufrir patologías asociadas.

La prevención es clave, ya que el crecimiento axial del globo ocular no se puede frenar ni revertir. En este sentido, la cirugía refractiva permite solucionar el problema de graduación, pero no modifica la forma del ojo miope ni impide, por tanto, las complicaciones que pueden derivarse.

Así pues, es fundamental realizar un buen control oftalmológico para facilitar el diagnóstico y el tratamiento precoz de las enfermedades oculares vinculadas a la miopía magna, mediante revisiones oftalmológicas anuales. Esto permitirá minimizar la pérdida visual y situaciones de baja visión, una condición que afecta a 1 de cada 5 pacientes con más de 15 dioptrías.